Es mi película preferida del genial director sueco Ingmar Bergman . Explora los traumas de la infancia, la huella del pasado en el momento presente, la importancia de cuidar y amar a la familia más allá de los éxitos profesionales. La relación de una madre pianista de fama internacional, Charlotte, con sus dos hijas, Eva y Helena, es tormentosa. Charlotte sacrificó una vocación (de madre) por otra (de música). Los conciertos internacionales, donde recibe aplausos y dinero, representan una eterna huida de su familia, de las personas que debe cuidar y proteger. Es incapaz de amar y de ser amada. Eva es un pedazo de pan, pero muy insegura. Perdió a su hijo de cuatro años en un accidente y vive con su marido, Viktor, un pastor protestante tan serio como tranquilo. Helena sufre una enfermedad que la obliga a guardar cama todo el tiempo. Su madre no quiere ni verla. A pesar de que hayan pasado tantos años, las heridas están abiertas y desgarran el alma de las mujeres que a...